Un equipo que puede poner una Arri en un trípode igual filma parte del mismo video con un teléfono. No es una decisión de presupuesto ni es modestia. Es lo más claro que dijo en voz alta alguien de una producción grande sobre para qué sirve realmente una cámara, y aplica a las dos o tres que ya tenés en tu casa.
El departamento de cámara de MrBeast fue explícito: la marca del cuerpo no es lo que decide una toma. Acá va lo que dijeron, quién lo dijo, y qué significa ese razonamiento para el teléfono que tenés en el bolsillo y para la cámara de acción que quedó en un cajón.
Qué dijo el departamento de cámara
En la Bild Expo de B&H, en Nueva York, en junio de 2025, Ryan Elwell, que dirige el departamento de cámara, y Joshua Kulic, jefe de post, explicaron cómo se cubren estos rodajes, y Digital Camera World cubrió la charla. La frase de Elwell sobre las marcas fue seca: "Vamos a usar Arri o cualquier otra cámara de cine, como las Red. Usamos Canon, Sony, GoPro, iPhones. Realmente no importa". Cuerpos de cine y cámaras de consumo en la misma lista de equipo, a propósito, en lugar de un estándar único de la casa.
La razón que dio es el ángulo y la huella: conseguir la toma afectando lo menos posible el clima del lugar. Elwell describió también la otra mitad. Una cámara grande apuntada a un participante cambia cómo se siente ese participante, y lo que le preocupa, dijo, es que eso puede interferir con la justicia del juego, que en un rodaje de competencia no es una cuestión de gusto. Entonces una cámara a veces va justo en el medio del choque, a veces se queda lejos detrás de un lente largo, y a veces es lo bastante chica como para pasar desapercibida.
Tres trabajos, tres tipos de cámara
Ordenada por trabajo y no por precio, la mezcla deja de parecer desorden:
- Los cuerpos de cine —Arri, Red— para los planos que tienen que aguantar corrección de color, recorte y ampliación. Necesitan un operador, un lugar donde pararse y tiempo.
- Canon y Sony para el medio de trabajo: cobertura en mano que tiene que moverse rápido, cambiar lentes y seguir grabando mientras la escena cambia de forma.
- GoPro, cámaras POV y teléfonos para las posiciones donde una persona no puede pararse, o no debería: adentro de la cosa, abajo, atornillada a ella, o tan cerca que una cámara más grande alteraría el momento que fue a registrar.
El director de fotografía Jason Elliott le puso números a ese tercer grupo para el video 1-100. Según su relato, cada uno de los cien cubos de los participantes llevaba tres cámaras: trescientos cuerpos, más cien tablets, como base antes de agregar nada. La mezcla que enumeró fue GoPro Hero 12 con media mods, cámaras POV Marshall, cámaras de techo y de perímetro, y operadores en mano encima. Esas cifras son suyas, de un relato que publicó VP Land, y describen un rodaje, no una instalación permanente. El video es el video 1-100 del canal de MrBeast.
La parte difícil está después de la cámara
Una vez elegidas las cámaras por dónde pueden ir, la dificultad se corre a la energía, el cable y sacar el material. Para ese mismo rodaje Elliott habló de casi 56 millas de cable, unos 90 kilómetros, y de 46 grabadores Atomos Shogun Studio 2 capturando de forma remota, lo que dejó a la mayoría de los cuerpos sin medio propio. Grabar sin tarjeta en la cámara es una decisión de flujo de trabajo, no de cámara. El volumen resultante lo puso en petabytes.
Tampoco es el techo. Guinness World Records registra el récord del equipo por la mayor cantidad de cámaras grabando a la vez en un reality de competencia en 1.107, mil de ellas GoPro, y GoPro publicó su propio relato de esa flota. Ninguna de esas mil se eligió porque le gane a una Arri. Se eligieron porque había mil lugares donde estar.
Dónde se termina de verdad un teléfono
Nada de esto vuelve al teléfono igual a una cámara de cine. Lo vuelve mejor para estar donde la cámara de cine no puede ir, que es otra afirmación y más chica. La diferencia real aparece donde una ficha técnica no mira: la latitud en las altas luces con el sol detrás del sujeto, cuánto se puede forzar una corrección pesada antes de que la imagen se rompa, cuánto graba el cuerpo antes de que el calor lo limite, y si existe un lente para el encuadre que querés.
En un teléfono, el procesamiento decide buena parte de eso por vos, y cada generación corre un poco la línea. Casi todo lo que cambió en el iPhone Pro actual es procesamiento y control, no un sensor más grande. Conviene saberlo, y sigue siendo otra pregunta distinta de cuál cámara se puede atornillar adentro de un cubo y dejar ahí.
Qué te llevás para tu propio equipo
Si una producción con acceso a cualquier cosa ordena sus cámaras por posición y no por sensor, ese mismo orden lo tenés gratis. La cámara que ya tenés es la correcta para las tomas que solo ella alcanza, y ninguna actualización cambia eso. La que vale la pena pagar es la que te abre una posición que hoy no podés cubrir, un soporte, un segundo cuerpo chico, una forma de dejar una cámara grabando sola, y no la que sube un número que nunca te estuvo limitando.
La contracara de poner cámaras chicas en posiciones malas es que algunas no vuelven: el mismo equipo habló de los cuerpos que mueren en el set y su respuesta práctica es la redundancia, no cámaras más duras. Y si querés la versión a escala de esta lógica en vez del razonamiento que hay atrás, mil GoPro en una sola producción es adonde llega la idea cuando nadie la frena.
Última actualización 22 de septiembre de 2026