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Presión sin manguito en el reloj: qué está anunciado y qué no

La predicción repite 2026 o 2027. No hay trámite público, no hay anuncio, y el manguito sigue siendo parte de la rutina.

Cada tantos meses vuelve la misma predicción: la línea Galaxy Watch está por recibir el visto bueno de Estados Unidos para estimar la presión arterial sin manguito, en algún momento entre 2026 y 2027, y el reloj que ya tenés puesto pasa a ser el primero en seguirte la presión todo el día. Es una buena historia, y hoy es solo eso. No hay ningún trámite regulatorio público sobre eso, y la propia posición de Samsung sobre la función de presión que ya distribuye apunta al lado contrario.

Si tenés un Galaxy Watch en la muñeca ahora mismo, la versión honesta es aburrida: nada de esto cambia lo que hace tu reloj este año. Lo que sirve es por qué, y qué tendría que cambiar antes.

Qué está anunciado de verdad

Samsung habilitó la presión arterial para usuarios de Galaxy Watch en Estados Unidos el 31 de marzo de 2026, alcanzando al Galaxy Watch 4 y a los modelos posteriores. Tres detalles de la propia descripción de Samsung pesan más que el titular. La lectura se toma a pedido, no en segundo plano. El reloj hay que recalibrarlo contra un manguito de brazo cada 28 días. Y Samsung, en su declaración a la prensa sobre el rollout, describió la función como una función de bienestar que no está pensada para uso médico y que por lo tanto no queda sujeta a autorización de la FDA. Eso es lo contrario de una empresa llevando un reclamo sin manguito ante un regulador.

Apple llegó por otra puerta. En septiembre de 2025 la FDA autorizó sus notificaciones de hipertensión, y lo que se pierde en el camino es que la función autorizada nunca da un número. Mira patrones a lo largo de ventanas de 30 días y te avisa que aparecen señales de presión alta crónica. La propia indicación de Apple después de ese aviso es registrar mediciones con un manguito durante siete días y llevarlas a un médico.

El primer monitor sin manguito que la FDA autorizó para venta libre no fue un smartwatch. En julio de 2025 Aktiia anunció la autorización de su sistema G0, la banda que se vende como Hilo, y la presentó como el primer monitor de presión sin manguito autorizado para venta libre en el país. Eso desarma la parte más repetida de la predicción: si el hito es un monitor sin manguito de muñeca, llegó primero una banda dedicada.

Medir y estimar son dos verbos distintos

Un manguito mide. Aprieta la arteria hasta cerrarla y lee qué pasa cuando la suelta, y el número sale de ese hecho físico. Un reloj nunca toca la arteria. Ilumina la muñeca, lee la forma y los tiempos del pulso que vuelve, y pasa esa onda por un modelo anclado a vos el día que lo calibraste con un manguito. Lo que sale es una estimación de lo que habría dicho el manguito.

Esa es toda la razón por la que existe la recalibración a los 28 días. La relación entre una onda de pulso y un valor de presión es personal, y se mueve, así que el ancla se vuelve vieja con el calendario. Continuo, acá, no quiere decir mejor sensor. Quiere decir una estimación que se sostiene sin que vos la vuelvas a anclar, a través del ejercicio, el sueño, las manos frías, la malla floja y los años. Es un problema de modelado y de validación más que de hardware, y por eso se sigue corriendo de fecha.

Anunciado, pendiente, especulación

Hay otro dato publicado debajo de todo esto. El 16 de septiembre de 2025 la FDA emitió una comunicación de seguridad pidiendo no usar aparatos de presión no autorizados, nombrando específicamente funciones de software en smartwatches y anillos inteligentes, y remitiendo a su propia base de autorizaciones. Un regulador que publicó eso no es el regulador del rumor.

Qué tendría que pasar para que te cambie algo

Qué hacer con el reloj que ya tenés

Tratá lo que tenés como una tendencia y un empujón, que es como lo describen las empresas cuando hablan con cuidado. Quedate con el manguito. Si el reloj marca algo, eso es motivo para pedir turno, no para cambiar una dosis. Y si estás eligiendo entre modelos este año, la presión no debería ser el desempate: nada de lo anunciado hace que una muñeca sea mejor que otra acá, y qué cambió Samsung de verdad en el Galaxy Watch 9 y el Ultra 2 es una base más firme para elegir que una autorización que nadie tramitó.

La comparación que sirve acá es entre los dos enfoques que ya están en las muñecas: una estimación a pedido que necesita manguito cada 28 días, y una notificación autorizada que nunca te da un número. Leer qué cambió en el Apple Watch Series 12 y el Ultra 4 al lado del Galaxy Watch 9 y el Ultra 2 es la forma más barata de ver a cuál de los dos se parece tu propia muñeca, y qué poco de todo esto depende de comprar algo nuevo.

Última actualización 21 de septiembre de 2026

De lo mismo, y vale la pena